Buscando en Google “dolor de espalda” aparecen 58.000.000 de resultados (58 millones), eso nos da una idea de que es una de las principales dolencias de la población. 

Los dolores mas comunes de espalda que padece la población en general son el dolor lumbar y el dolor cervical.

En primer lugar, el dolor lumbar se define como la aflicción que se presenta en la zona de la espalda que está situada por debajo del pecho hasta la mitad superior del glúteo. Para este tipo de dolor es posible hacer dos distinciones entre dolor lumbar local (sólo afecta a una zona específica de la espalda baja) y dolor lumbar regional (que se extiende de manera más general por toda la zona de la espalda baja incluida la mitad superior del glúteo). (Schiltenwolf & Schwarze, 2020)

Por su lado, el dolor cervical inespecífico hace referencia a la dolencia en la cara posterior y lateral del cuello que afecta a la realización de actividades cotidianas y que no presenta patologías específicas como fracturas, tumores o esguinces, así como tampoco presenta ningún tipo señal de problemas neurológicos. (Hidalgo et al., 2017)

El dolor lumbar es una dolencia extremadamente extendida en la población, que se estima que afecta en torno al 70% de los adultos. Dentro de este porcentaje el 85% de los casos corresponden a dolores lumbares no específicos, por ello es una dolencia compleja de tratar ya que pueden influir factores como la edad, aptitud física, estrés, ansiedad, trabajo con cargas excesivamente pesadas, entre otros. (Searle et al., 2015)

¿Cómo eliminar el dolor de espalda?

En la última década, se ha propuesto de forma continua e insistente el ejercicio físico terapéutico como un tratamiento efectivo contra el dolor lumbar inespecífico. El ejercicio físico terapéutico ayuda a mejorar la fuerza, la flexibilidad, el rango de movimiento y el buen estado físico de la espalda. (Searle et al., 2015)

En cuanto al dolor cervical, esta dolencia representa el 25% de todas las visitas de pacientes al fisioterapeuta, siendo este un porcentaje considerable. (Hidalgo et al., 2017)

Además, se estima que cada año en torno a un 40% de la población sufre este tipo de dolencia. (Fredin & Loras, 2017)

Para las empresas y las organizaciones laborales de todo tipo es crucial que sus trabajadores dispongan de un buen estado físico, puesto que se estima que aproximadamente el 56% de las bajas laborales relacionadas con la salud, son a causa de afecciones musculoesqueléticas relacionadas con el trabajo. (Tunwattanapong et al., 2016)

Se propone la terapia manual como uno de los mejores métodos para tratar este tipo de desórdenes musculoesqueléticos, (Hidalgo et al., 2017). Además de un programa de ejercicios individualizados para tener una espalda sana. 

“Ejercicio físico dirigido de forma individualizada como tratamiento para el dolor de espalda”

El movimiento es el que nos ayudará a que nuestra salud y dolor de espalda mejoren. Este deberá ser guiado por un fisioterapeuta y/o readaptador físico (entrenador especialista en lesiones y movimiento) para que la mejora se dé de forma efectiva y segura. 

En el metaanálisis llevado a cabo por Searle et al. (2015), se ha comprobado que el 76% de los estudios científicos que fueron analizados, mostraron efectos positivos en la mejora del dolor lumbar inespecíficos empleando el ejercicio como tratamiento.

Los métodos de entrenamiento que han sido demostrados que presentan beneficios para el tratamiento del dolor lumbar son el entrenamiento de coordinación, estabilización, fuerza (con especial atención al entrenamiento full-body y al tronco) y una combinación de todos ellos. (Searle et al., 2015)

«salir a caminar 1 hora no te va a quitar el dolor de espalda o lo va a hacer por pura coincidencia”

El método de entrenamiento cardiorrespiratorio mostró ligeras mejoras, pero no fueron lo suficientemente significativas. (Searle et al., 2015). 

En este metaanálisis se ha demostrado que el ejercicio como tratamiento para el dolor lumbar inespecíficos es más efectivo que los métodos conservadores. Además se ha observado una correlación entre estado físico y dolor lumbar crónico, aquellas personas con menor condición física tienen más probabilidad de sufrir esta dolencia (Searle et al., 2015)

En el estudio realizado por Tunwattanapong et al. (2016) se demostró que realizar ejercicios de estiramientos pautados para el cuello y los hombros, mejoró el dolor de forma significativa realizándose 2 veces al día, 5 días a la semana durante 4 semanas.

En un metaanálisis realizado por Wewege et al. (2018), en el que se revisó la evidencia sobre el entrenamiento de fuerza para el tratamiento del dolor lumbar inespecífico, se demostró que este era  efectivo para dicho tratamiento.

En el metaanálisis mencionado, la mayoría de los estudios proponen ejercicios que involucran a un conjunto de articulaciones, en lugar de ejercicios aislados que trabajen zona abdominal o erectores espinales. (Wewege et al., 2018)

“Como método de entrenamiento óptimo para el tratamiento del dolor lumbar, se propone el entrenamiento concurrente a una baja-moderada intensidad al menos 2 veces en semana a modo de recomendación básica general. Sin embargo, en esta revisión realizar entrenamiento concurrente 3 veces a la semana a una intensidad moderada-alta ofrecieron los mayores beneficios para el tratamiento de esta dolencia. (Wewege et al., 2018)”

La evidencia científica propone los ejercicios de estabilización del CORE como un método efectivo para mejorar el dolor de espalda baja. (Alanazi et al., 2017). Estos deberán ser parte del programa de ejercicios global del paciente. 

Además, en esta misma revisión sistemática se ha demostrado que los ejercicios de estabilización reducen de forma efectiva el dolor de la espalda, la disfuncionalidad, y mejoran la calidad de vida en adultos que padecen de escoliosis idiopática. (Alanazi et al., 2017)

“El pilates funcional es una opción como  método efectivo y seguro para mejorar el dolor de espalda en muchos casos”

En una revisión sistemática realizada por Birnes et al. (2017), en el que se revisaron 23 estudios sobre el pilates como un método de rehabilitación, 19 de estos estudios encontraron el pilates como un método efectivo para mejorar el dolor y la funcionalidad de espalda baja, esclerosis múltiple, escoliosis no estructurada y el dolor crónico cervical.

Consúltanos para más información y empezar una nueva vida sin dolores pudiendo disfrutar el día a día de forma saludable.

Raúl Gómez Gálvez

CEO y Entrenador en BFT Sport Clinic 

REFERENCIAS

Alanazi, M. H., Parent, E. C., & Dennett, E. (2017). Effect of stabilization exercise on back pain, disability, and quality of life in adults with scoliosis: a systematic review. European journal of physical and rehabilitation medicine, 54(5), 647-653.

Byrnes, K., Wu, P. J., & Whillier, S. (2018). Is Pilates an effective rehabilitation tool? A systematic review. Journal of bodywork and movement therapies, 22(1), 192-202.

Fredin, K., & Lorås, H. (2017). Manual therapy, exercise therapy or combined treatment in the management of adult neck pain–a systematic review and meta-analysis. Musculoskeletal Science and Practice, 31, 62-71.

Hidalgo, Benjamin; Hall, Toby; Bossert, Jean; Dugeny, Axel; Cagnie, Barbara; Pitance, Laurent (2017). The efficacy of manual therapy and exercise for treating non-specific neck pain: A systematic review. Journal of Back and Musculoskeletal Rehabilitation, (), 1–21.

Schiltenwolf, M., & Schwarze, M. (2020). Diagnostik und Therapie von Rückenschmerzen: Was ist empfehlenswert? Was sollte unterbleiben und warum wird es dennoch gemacht? Bundesgesundheitsblatt-Gesundheitsforschung-Gesundheitsschutz, 63(5), 527-534.

Searle, A., Spink, M., Ho, A., & Chuter, V. (2015). Exercise interventions for the treatment of chronic low back pain: a systematic review and meta-analysis of randomised controlled trials. Clinical rehabilitation, 29(12), 1155-1167.

Tunwattanapong, P., Kongkasuwan, R., & Kuptniratsaikul, V. (2016). The effectiveness of a neck and shoulder stretching exercise program among office workers with neck pain: a randomized controlled trial. Clinical rehabilitation, 30(1), 64-72.

Wewege, Michael; Booth, John; Parmenter, Belinda (2018). Aerobic vs. resistance exercise for chronic non-specific low back pain: A systematic review and meta-analysis. Journal of Back and Musculoskeletal Rehabilitation, (), 1–11.

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